sábado, 5 de diciembre de 2015

Regalar, Recibir, Compartir, Crear


Ayer tuve la oportunidad de formar parte de un taller dictado en la Facultad de Arte y Diseño de la Pucp, en Lima. El taller es parte del IV Encuentro entre Artesanos, Artistas y Diseñadores y es promovido por el grupo de Investigación desde el Arte y el Diseño, Axis Arte, en el cual participo y del cual me siento integrante casi desde sus comienzos, allá por el año 2003 (a pesar de haber sido algo intermitente lo confieso), Pero finalmente, este es el grupo gracias al que, como artista plástica (de formación y vocación) me he seguido formando también, más allá de la universidad y de la experiencia propia, un poco más allá de la pintura y algo más allá también de formar un negocio basado en piezas utilitarias.

No busco en este post, sin embargo, hablar de mí. En realidad, sólo me siento en la obligación de compartir esta idea que se está gestando y transformando, y que, para muchos interesados en el arte o el diseño, pueda probablemente significar, si no una ruta única, por lo menos una nueva ventana abierta al aire fresco y renovador en la ardua tarea de seguir haciendo arte, no solo por el mero amor a él mismo.

El individualismo es simpático, nuestro nombre muchas veces suena bien (y también nuestra marca), así como un reconocimiento merecido o un halago y para ser honestos, un cheque a nuestro nombre no nos va absolutamente nada mal. Pero estamos hablando aquí de otra cosa, y no es del todo cómodo hacerlo. Veamos.

En este taller, junto a un equipo de profesores y artistas-artesanos de distintas procedencias y formaciones (Julián Bravo de Túcume, Cinthia Flores de Túcume, Noelia González Asmat de Moche) tuvimos a cargo compartir una experiencia y transmitir un mensaje: El trabajo colaborativo. Pasamos una tarde junto a diseñadores, artistas, estudiantes de arte y diseño y otros interesados, haciendo algunos experimentos con materiales y técnicas no tan convencionales para la mayoría (por lo menos aquí en Lima): Tinte de chicha, pintar mates, pirograbar saldos de cuero o bordar con saldos de telas. El pretexto motivador: la iconografía prehispánica como un elemento que nos reúne y que nos identifica...y que además cautiva en su propio misterio estético, geométrico y simbólico a través de los años.

La experiencia de ayer fue un pasito dentro de un recorrido muy largo y provechoso de un viaje que empieza. Creo que este tipo de compartires son viajes simultáneos todos encauzados en un lapso de tiempo, materializados todos en objetos que quieren vivir. No podremos revivir una cultura que lamentablemente históricamente fue borrada, ni podemos tampoco seguir añorando lo que ya no existe. Ahora solamente nos queda seguir creando nuevas rutas y quehaceres, solo nos queda reinventarnos e identificarnos, solidarizarnos para construir una identidad común que nos reivindique en nuestra calidad humana.

Un par de párrafos arriba, hablaba del individualismo. Ahora, menciono el compartir, y mi intención no es de exclusión, Creo en que ambos términos puedan llegar a conversar, sin llegar a ser ninguno totalmente extremo, Cabe reconocer en cada individuo habilidades y destrezas, sueños y esperanzas, condiciones y posibilidades. Hacer este ejercicio periódico de mirar al otro sirve además de pausa para dejar de mirarse siempre uno mismo como un ser solitario. Tenemos muchas coincidencias...y varias diferencias ...¿Por qué no compartirlas? Y si por casualidad algo de lo que sé te es de utilidad, te lo presto o te lo regalo, con la única condición de que tú hagas lo mismo, que lo mejores y lo vuelvas a compartir con quien verdaderamente lo necesite.

Esta semana, el lunes 7 y el miércoles 9 de diciembre es el Cuarto Encuentro de Artesanos, Artistas y Diseñadores, organizado por Axis Arte de la Facultad de Arte y Diseño de la Pucp. Es la cuarta oportunidad para seguir abriendo trocha en nuestras mentes tan saturadas de prejuicios y "autocabes". Es una buena oportunidad para buscar salidas a las trampas en las que sin querer nos hemos metido algunas veces quienes pertenecemos a esta comunidad de los dubitativos entre autodenominarnos Artista, Diseñador o Artesano. Pero es una mejor oportunidad para quienes estén buscando nutrirse un poco de los demás, conociendo qué de bueno hacen otros... y nosotros sin saber...! Y una oportunidad mayor aun de disfrutar y experimentar de qué se trata realmente compartir.

El Encuentro no es la solución. Un taller pequeño tampoco lo es. Ninguno de nosotros solos lo es. La historia para mejorar, la estamos construyendo juntos, cuando nos importa, cuando nos regocija y nos fortalece el espíritu, vernos al espejo ya no solamente solos, sino acompañados, mirando muchas sonrisas sinceras multiplicadas,

Encontrémonos el lunes o el miércoles. Está más que interesante!

Comparto con ustedes el sustancioso programa:

http://textos.pucp.edu.pe/texto/Programa-completo-IV-Encuentro-AAD-2015


Si no son de la PUCP, inscríbanse desde aquí.
https://docs.google.com/forms/d/1GqGs-0Rlc4whTu1S2FCn7wCriu4-iT4drQCNoOcfQg8/viewform?c=0&w=1


Para saber más del Cuarto Encuentro entre Artistas, Artesanos y Diseñadores: Reflexiones en la Ruta: Tejiendo y Fortaleciendo Redes.
https://www.facebook.com/encuentroAAyD/?fref=nf


Nos vemos!




miércoles, 25 de noviembre de 2015

No todos los días son buenos, es cierto: Hay días en que algo pasa y parece desequilibrar sin mayor dificultad toda nuestra estabilidad, nuestro ánimo tan firmemente sostenido durante la semana. El o los motivos pueden generarse por cualquier razón: Un saludo no correspondido, una pelea con el microbusero por cobrarte veinte centavos de más, notar que habíamos olvidado la terma encendida (justo el mes que pretendíamos reducir el recibo de luz),  o una vez que por fin lograste dormir a tus hijos, te das cuenta que no hicieron la tarea, Y cuando te detienes y miras a tu alrededor, respiras y de pronto te das cuenta que lo tienes todo: Tienes una casa donde vivir y descansar, tienes la libertad de movilizarte todos los días y tienes el amor más puro del mundo a tu disposición, todos los días.

Dicen muchos que vivir es una lucha constante, que vivir cuesta.  Otros pocos dicen que vivir es la mejor de las oportunidades para disfrutar. Y de repente, también tengo la noción de que vivir es simplemente la forma de ser y de estar y la oportunidad de construir una ficción del futuro (pues no existe el futuro cierto) a través de la cual nuestro paso por la tierra pueda ser de utilidad a los demás. Dejar una huella ...desde una conversación, o simplemente escuchar al otro, un gesto o de una sonrisa sincera hasta la entrega hacia los demás en una rutina de continuas entregas pequeñas: de decisiones bien tomadas, de desinterés por el egocentrismo puro, de compartir pequeños gestos de amor.

Este año que ya se va cerrando, he conocido ese tipo de increíble personaje que es aquel que entrega mucho y que en teoría ¨no espera nada a cambio¨. Mito!: Sí que espera...Pero su espera no es de aquella que ¨desespera¨, ni tampoco es puramente privada. Se trata de una espera multiplicada, de una esperanza de crecimiento, y crecimiento visto en términos de bienestar emocional, de paz y de pequeñas grandes alegrías diarias. Hablo en sí de aquellas pocas personas que entregan su vida al servicio de otras, con la única y gigante expectativa de generar un bien en los que lo necesitan, de ahí para siempre, autosostenible.

Economía compartida es, hasta el momento, para mí, no solamente un concepto aplicable a hermosos proyectos tecnológicos aplicables a la generación Z. Creo que tiene más que ver con hacer el intento por quitarnos algo del mucho peso que llevamos a cuestas tras haber sido educados tradicionalmente de forma individualista y hasta egoísta. Es simplemente, ir interiorizando en nosotros la tendencia a realizar pequeñas entregas, pequeños ofrecimientos diarios que van complementados a nuestra capacidad de ¨multiplicarnos¨. Somos fuente renovable e inagotable de entregas!. Pongamos en práctica la cadena de favores, de una vez. Es baratísimo entregar sonrisas en la calle, es súper económico guardarle el asiento a una persona mayor en el micro, prestar o donar ropa que no necesitamos nos libera un espacio físico pero nos agranda el corazón, invitar un vaso de agua al técnico que te arregló el cable o un plato de comida al guardián de tu edificio que se amanece congelado ¨cumpliendo su trabajo¨, recoger un papel tirado en el suelo, así no hayas sido tú el que lo tiró!...Es por eso que mas bien, agregaría un nuevo término a esta lista simpática de conceptos que se va formando y que me hace feliz: Economía Invertida: La capacidad de trocar lo sucio en oro. La capacidad de ganar mucho más de lo entregado, sin haber gastado ni un solo centavo, solo haciendo uso de lo que somos y de lo que pretendemos ser. Seres útiles y multiplicados, en busca de la felicidad.









lunes, 23 de noviembre de 2015

Inicio este primer post, con cierta dificultad, de estar navegando en terreno totalmente nuevo y desconocido, pero a la vez, expectante de los resultados que pudiera conseguir. Fama y fortuna, no creo, pero sí crear alguna red simpática y motivadora, que para mí en este momento sería ya un montón. Y no lo digo con pesimismo, no. Al contrario. Lo digo porque tengo la dicha de haber descubierto que la creación redes de personas (redes útiles, divertidas, nutritivas o simplemente amicales) es una de las cosas positivas y grandiosas para la cual internet es por mucho el mejor de los medios.

Ahora bien, aún no sé específicamente de qué hablaré...pero tampoco me malinterpreten esta vez. No sé aún el contenido específico de cada nota que pueda lograr postear, sin embargo, de lo que sí tengo certeza es de que deseo que primen a lo largo de mi recorrido (como iniciante bloggera) ciertos conceptos que recientemente he ido conociendo e implementando en mi vida, de forma directa e indirecta algunas veces: creatividad, responsabilidad social, sostenibilidad, sustentabilidad, economía compartida, diseno colaborativo, diseno emocional *(más adelante le daré los créditos respectivos a todos los responsables de mis nuevos "conoceres"), combinados todos ellos en un mundo todavía imaginario (imaginémoslo para que se haga mínimamente verdadero!) donde primen el respeto, la equidad, la tolerancia, el desarrollo en el mejor de sus sentidos...y por sobre todo la búsqueda de la felicidad.

Doy por iniciado el compromiso de continuar con esta ruta del blog, consciente de todo lo que me espera aprender. Y me siento como en la piscina: siempre he chapoteado, hasta me he sumergido y aguantado la respiración, pero creo que hoy pueda ser el día que dé mi primera brazada consciente y firme.