miércoles, 25 de noviembre de 2015

No todos los días son buenos, es cierto: Hay días en que algo pasa y parece desequilibrar sin mayor dificultad toda nuestra estabilidad, nuestro ánimo tan firmemente sostenido durante la semana. El o los motivos pueden generarse por cualquier razón: Un saludo no correspondido, una pelea con el microbusero por cobrarte veinte centavos de más, notar que habíamos olvidado la terma encendida (justo el mes que pretendíamos reducir el recibo de luz),  o una vez que por fin lograste dormir a tus hijos, te das cuenta que no hicieron la tarea, Y cuando te detienes y miras a tu alrededor, respiras y de pronto te das cuenta que lo tienes todo: Tienes una casa donde vivir y descansar, tienes la libertad de movilizarte todos los días y tienes el amor más puro del mundo a tu disposición, todos los días.

Dicen muchos que vivir es una lucha constante, que vivir cuesta.  Otros pocos dicen que vivir es la mejor de las oportunidades para disfrutar. Y de repente, también tengo la noción de que vivir es simplemente la forma de ser y de estar y la oportunidad de construir una ficción del futuro (pues no existe el futuro cierto) a través de la cual nuestro paso por la tierra pueda ser de utilidad a los demás. Dejar una huella ...desde una conversación, o simplemente escuchar al otro, un gesto o de una sonrisa sincera hasta la entrega hacia los demás en una rutina de continuas entregas pequeñas: de decisiones bien tomadas, de desinterés por el egocentrismo puro, de compartir pequeños gestos de amor.

Este año que ya se va cerrando, he conocido ese tipo de increíble personaje que es aquel que entrega mucho y que en teoría ¨no espera nada a cambio¨. Mito!: Sí que espera...Pero su espera no es de aquella que ¨desespera¨, ni tampoco es puramente privada. Se trata de una espera multiplicada, de una esperanza de crecimiento, y crecimiento visto en términos de bienestar emocional, de paz y de pequeñas grandes alegrías diarias. Hablo en sí de aquellas pocas personas que entregan su vida al servicio de otras, con la única y gigante expectativa de generar un bien en los que lo necesitan, de ahí para siempre, autosostenible.

Economía compartida es, hasta el momento, para mí, no solamente un concepto aplicable a hermosos proyectos tecnológicos aplicables a la generación Z. Creo que tiene más que ver con hacer el intento por quitarnos algo del mucho peso que llevamos a cuestas tras haber sido educados tradicionalmente de forma individualista y hasta egoísta. Es simplemente, ir interiorizando en nosotros la tendencia a realizar pequeñas entregas, pequeños ofrecimientos diarios que van complementados a nuestra capacidad de ¨multiplicarnos¨. Somos fuente renovable e inagotable de entregas!. Pongamos en práctica la cadena de favores, de una vez. Es baratísimo entregar sonrisas en la calle, es súper económico guardarle el asiento a una persona mayor en el micro, prestar o donar ropa que no necesitamos nos libera un espacio físico pero nos agranda el corazón, invitar un vaso de agua al técnico que te arregló el cable o un plato de comida al guardián de tu edificio que se amanece congelado ¨cumpliendo su trabajo¨, recoger un papel tirado en el suelo, así no hayas sido tú el que lo tiró!...Es por eso que mas bien, agregaría un nuevo término a esta lista simpática de conceptos que se va formando y que me hace feliz: Economía Invertida: La capacidad de trocar lo sucio en oro. La capacidad de ganar mucho más de lo entregado, sin haber gastado ni un solo centavo, solo haciendo uso de lo que somos y de lo que pretendemos ser. Seres útiles y multiplicados, en busca de la felicidad.









lunes, 23 de noviembre de 2015

Inicio este primer post, con cierta dificultad, de estar navegando en terreno totalmente nuevo y desconocido, pero a la vez, expectante de los resultados que pudiera conseguir. Fama y fortuna, no creo, pero sí crear alguna red simpática y motivadora, que para mí en este momento sería ya un montón. Y no lo digo con pesimismo, no. Al contrario. Lo digo porque tengo la dicha de haber descubierto que la creación redes de personas (redes útiles, divertidas, nutritivas o simplemente amicales) es una de las cosas positivas y grandiosas para la cual internet es por mucho el mejor de los medios.

Ahora bien, aún no sé específicamente de qué hablaré...pero tampoco me malinterpreten esta vez. No sé aún el contenido específico de cada nota que pueda lograr postear, sin embargo, de lo que sí tengo certeza es de que deseo que primen a lo largo de mi recorrido (como iniciante bloggera) ciertos conceptos que recientemente he ido conociendo e implementando en mi vida, de forma directa e indirecta algunas veces: creatividad, responsabilidad social, sostenibilidad, sustentabilidad, economía compartida, diseno colaborativo, diseno emocional *(más adelante le daré los créditos respectivos a todos los responsables de mis nuevos "conoceres"), combinados todos ellos en un mundo todavía imaginario (imaginémoslo para que se haga mínimamente verdadero!) donde primen el respeto, la equidad, la tolerancia, el desarrollo en el mejor de sus sentidos...y por sobre todo la búsqueda de la felicidad.

Doy por iniciado el compromiso de continuar con esta ruta del blog, consciente de todo lo que me espera aprender. Y me siento como en la piscina: siempre he chapoteado, hasta me he sumergido y aguantado la respiración, pero creo que hoy pueda ser el día que dé mi primera brazada consciente y firme.